La temperatura del color es uno de los factores más importantes en la iluminación interior inteligente, ya que afecta directamente a la comodidad, la visibilidad y cómo se utiliza un espacio a lo largo del día. A diferencia de la iluminación tradicional, la iluminación inteligente permite a los usuarios ajustar la temperatura de color dinámicamente, lo que hace que la comparación y la selección correcta sean más importantes que elegir un solo valor fijo.